Europol identifica 821 redes criminales de “alto riesgo” en la UE | Internacional

Una de las armas más eficaces del crimen organizado es su invisibilidad. Las mafias del narcotráfico, del fraude o del tráfico de personas operan en buena medida en la clandestinidad. Para tratar de reducir al mínimo esas zonas de sombra, Europol ha presentado este viernes en Bruselas el primer gran mapa integral de las redes criminales en Europa. Se trata de una radiografía muy completa realizada por la agencia, dedicada a la persecución de los grandes delitos europeos, que identifica 821 redes criminales de “alto riesgo” que operan en la UE. Europol atribuye capacidad “amenazadora” a esas redes. La herramienta de Europol pretende servir a las autoridades nacionales y europeas para poder combatir de manera más eficaz una de las lacras de la sociedad que pone en riesgo no solo la seguridad ciudadana, sino el propio Estado de derecho.

“Ya no se pueden esconder. Hemos descubierto lo que según los criminales nunca debería ser descubierto: sabemos quiénes son, cómo están organizados, qué actividades criminales realizan, dónde y cómo actúan, con quiénes trabajan y con qué organizaciones compiten y qué medidas usan para combatir a las fuerzas del orden”, ha resumido la directora ejecutiva de Europol, Catherine De Bolle. El informe, el primero y más completo de este tipo, según asegura el organismo, ha sido elaborado por un grupo de expertos y analistas que durante los últimos 12 meses han realizado, a partir de los datos proporcionados por los miembros de la UE y 17 países asociados de Europol, una investigación en profundidad del “ecosistema” de la criminalidad europea. El resultado, ha agregado De Bolle, es una “radiografía” que “hace visibles a los invisibles y descodifica el interior de las redes criminales” más peligrosas que operan en la UE, lo que permitirá a las fuerzas del orden nacionales e internacionales estar “mucho mejor preparadas para perseguir y desmantelar el crimen organizado”.

“Se necesita una red para combatir a una red”, ha señalado al respecto la ministra de Interior belga, Annelies Verlinden, cuyo país ostenta este semestre la presidencia rotatoria de la UE. Bélgica alberta, además, uno de los centros neurálgicos del narcotráfico europeo —el puerto belga de Amberes es la principal entrada a Europa de la cocaína—, por lo que su Gobierno ve prioritario el combate contra las organizaciones criminales. La propia Bruselas, donde ha sido presentado el informe, vive desde hace un año un brote de violencia, con frecuentes tiroteos en plena calle —más de una veintena en lo que va de año, según el Brussels Times— ligados al menos en parte a ajustes de cuentas entre bandas rivales de drogas.

No es el único lugar de la UE donde el crimen organizado ha ganado peso. En la vecina Holanda las redes del narcotráfico han llegado a amenazar incluso al primer ministro, Mark Rutte, y han obligado a adoptar medidas de protección para la princesa Amalia, además de haber matado a tiros al periodista de investigación Peter R. de Vries. En Suecia, el crimen organizado desborda a las autoridades. El país ha pasado de ser uno de los países más seguros del mundo a tener la mayor tasa de homicidios con armas de fuego de toda la UE.

El mapa elaborado por Europol “abre una nueva era en la lucha contra el crimen organizado, marcada por la innovación y la colaboración para garantizar la seguridad de la UE y de sus ciudadanos”, aunque “no es más que el comienzo” de un largo combate que, eso sí, ahora se hará con fuerzas más igualadas, ha confiado la ministra belga.

La “radiografía” muestra la existencia de 821 organizaciones criminales “muy amenazantes” que operan en toda la UE. Cuentan en total con unos 25.000 miembros de 112 nacionalidades distintas que cometen crímenes “por beneficios” y que son capaces de operar en múltiples países de manera simultánea, España entre ellos, sobre todo en lo que respecta al narcotráfico.

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Lo que según los expertos los hace más peligrosos es que, a pesar de que cada organización tiene una composición, estructura, actividad o territorio diferente, comparten varias características: son “ágiles” a la hora de establecer fachadas legales a sus actividades ilícitas —el 86% ha logrado infiltrarse en el mundo empresarial legal para “ocultar sus actividades y blanquear sus ingresos criminales”— o de aprovechar crisis geopolíticas para impulsar sus negocios. Además, “no conocen fronteras”: el 76% de las redes actúan en al menos dos países o incluso en siete a la vez. Gracias a su fuerte especialización (el 82% de las redes se concentra en una única actividad criminal principal), tienen también una fuerte capacidad de “control” sobre toda la cadena criminal. Finamente, lo que las une también, sobre todo, es su capacidad “destructora” de la seguridad interna, el Estado de derecho y la economía de los países en los que operan: más del 70% de las redes ejerce la corrupción para facilitar sus actividades u obstruir la justicia y el 68% ejerce la violencia e intimidación como modus operandi, alerta Europol en su informe de 60 páginas. En este, se destaca también que su buena organización y capacidad de adaptación les permite una cierta longevidad: el 34% de las redes identificadas, un total de 280, llevan activas más de 10 años.

El narcotráfico, la actividad ilícita más extendida

El narcotráfico es una de las actividades principales: aunque solo 295 (el 36%) de las organizaciones identificadas se dedican exclusivamente a ello, la mitad de las 821 redes está involucrada al menos parcialmente en actividades relacionadas con el tráfico de estupefacientes, que se perfila así como una “actividad clave” de estas organizaciones ilícitas. Las operaciones de narcotráfico están en localizadas sobre todo en Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos y España. Fuera de la UE, la mayor actividad en este rubro se registra en Albania, Brasil, Colombia, Ecuador y Reino Unido.

Las redes que trafican solo con cocaína, 113, están presentes sobre todo en Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos y, de nuevo, España. “La presencia de puertos importantes en esos países, a menudo con conexiones directas a países productores de drogas, tiene un papel importante en su prominencia”, explica el informe. España también figura entre los países con mayor actividad de las 111 redes peligrosas que trafican con productos combinados, especialmente cocaína y cannabis. De igual manera, es uno de los principales campos de juego de las hasta 44 organizaciones de tráfico de cannabis. España figura asimismo entre las nacionalidades más representadas en las redes tanto de tráfico de cocaína como en el de cannabis.

España también figura entre los países con una mayor actividad de las redes dedicadas al fraude diverso, así como a robos organizados. Pero pese a ser un punto clave de la entrada de inmigrantes irregulares, no es uno de los países donde se concentren las actividades de las 48 organizaciones dedicadas al tráfico humano, que operan sobre todo en Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Países Bajos, Turquía y Ucrania, según el informe.

El informe hecho público no detalla los nombres y detalles de cada red identificada en cada país, una información que, no obstante, sí tiene ahora Europol en su nueva base de datos, que compartirá con las autoridades nacionales responsables de combatirlas.

El mapeo de Europol forma parte de la estrategia de la Comisión Europea, que en octubre del año pasado presentó una “hoja de ruta” para combatir las redes criminales organizadas, especialmente de narcotráfico, como “prioridad” de la UE. Además de esta nueva radiografía de las principales organizaciones, la Comisión ha lanzado una alianza de puertos para reforzar las herramientas de esta entrada privilegiada de drogas, además de firmar varios acuerdos con países de origen de los estupefacientes, especialmente en América Latina.

“El crimen organizado es una de las mayores amenazas que afrontamos hoy en día, ya que amenaza a la sociedad con corrupción y violencia extrema”, ha declarado la comisaria de Interior, Ylva Johansson, que ha participado también en la presentación del informe de Europol junto con su colega de Justicia, Didier Reynders. “Tenemos que saber contra qué luchamos, por eso hacer un mapa del crimen organizado es un objetivo clave de nuestra estrategia”, ha señalado.

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